Beneficios del vino


El vino, zumo de uva exprimido y fermentado, es un alimento reconocido como tal por la reglamentación española. Su consumo moderado y responsable presenta efectos beneficiosos para la salud, avalado por numerosos estudios que relacionan su consumo con la prevención de enfermedades cancerígenas y cardiovasculares. También se han detectado sus funciones antioxidantes, lo que puede suponer una acción retardadora del envejecimiento. La OMS ha considerado que la dosis diaria que puede consumir un individuo normal y sano no debe sobrepasar las cuatro copas, repartidas entre comida y cena.

Su consumo moderado tiene una incidencia positiva en los lípidos y las grasas de la sangre. Además, el alcohol actúa beneficiosamente sobre el colesterol y protege la capa vascular de las arterias y venas, evitando la formación histamina y la anormal coagulación de las plaquetas, reduciendo el riesgo de coágulos arteriales.

Además, está científicamente demostrado que los consumidores moderados de vino tienden a valorar positivamente su estado de salud; y es que, tomar entre uno y cuatro vasos de vino a la semana es, en términos de salud, más positivo que no beber nada.
Haremos mención a algo que últimamente se escucha mucho: EL RESVERATROL. Es un compuesto polifenólico contenido en las uvas y en el vino, muy importante en la prevención del cáncer y la generación de otros beneficios para la salud. Está ampliamente constatado que la presencia de esta sustancia disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares y el riesgo de carciogénesis.

La concentración de resveratrol en las uvas, especialmente en los hollejos, y en los vinos varía esencialmente según la climatología de la zona de producción, los cultivos, la luminosidad y otros factores, habiéndose demostrado que, en nuestra zona, debido a su especial agroclima, esta sustancia se produce en mayores proporciones que en otras zonas vitícolas. El resveratrol ha sido relacionado con los efectos antiinflamatorios, antigangrenantes, plaquetarios y anticarcinogénicos atribuidos al vino tinto.